Muchos problemas tiroideos se pueden tratar sin cirugía. El tratamiento elegido por el médico dependerá de la afección. Aquí se describen los tratamientos médicos y quirúrgicos más comunes.
Una tiroides con demasiada actividad (hipertiroidismo) se puede tratar con fármacos que ralentizan la producción de hormonas tiroideas. Para reducir la producción de hormonas tiroideas se utiliza yodo radiactivo o fármacos antitiroides. Sin embargo, ambos tratamientos pueden provocar una baja actividad de la tiroides, que también necesitaría tratamiento.
Una tiroides con baja actividad (hipotiroidismo) se trata reponiendo las hormonas que no se producen en cantidad suficiente. Los fármacos utilizados para este propósito se pueden utilizar también para tratar el cáncer de tiroides u otras afecciones tiroideas.
En ciertos casos, puede ser necesaria una operación para extraer toda la glándula tiroidea o una parte de ella. Por ejemplo:
Hay varios tipos diferentes de cirugía de tiroides, tales como:
La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.
En Internet