Un neuroestimulador es un dispositivo implantado quirúrgicamente que tiene un tamaño similar al de un cronómetro. Transmite una señal eléctrica al espacio epidural próximo a la médula espinal a través de uno o más electrodos (cables médicos especiales). Este señal impide que los mensajes de dolor del síndrome de dolor regional complejo alcancen el cerebro.
Hable con su médico para determinar qué tipos de tratamientos para el dolor funcionarían en su caso. La opción de tratamiento depende del tipo de dolor, su severidad y cómo responde al tratamiento para el dolor. Si su médico piensa que es un buen candidato para la neuroestimulación, puede completar una prueba de detección de neuroestimulación para que pueda experimentar la terapia para ver si funciona en su caso.
La sensación de la neuroestimulación varía según la persona, pero la mayoría indica una sensación del hormigueo suave en el área del dolor.
Normalmente, las personas a las que les resulta útil el tratamiento experimentan un alivio del dolor superior al 50%.1-6 Sin embargo, la neuroestimulación no elimina la fuente del dolor, por lo que el nivel de disminución del dolor varía según la persona.
Su sistema de neuroestimulación no proporcionará alivio para otros tipos de dolor como dolores de cabeza, dolores de estómago o fracturas.
Las dimensiones y pesos exactos del dispositivo varían según el modelo.
La cirugía para implantar el sistema de neuroestimulación dura de 1 a 3 horas aproximadamente y puede requerir hospitalización.
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