Si sus problemas de control de las funciones urinarias impactan negativamente en su calidad de vida, no está solo. La retención urinaria y otros problemas de control vesical afectan a millones de personas. Pero existen tratamientos eficaces. Hemos aplicado nuestra experiencia en el desarrollo de un tratamiento innovador para las personas que no han respondido bien a los tratamientos conservadores o no han podido tolerarlos.
La retención urinaria y los problemas de vejiga le impiden controlar cuándo y cuánto orina. Puede que el flujo urinario sea débil, que le falte la sensación de tener la vejiga llena o quizá tenga la sensación de no poder vaciar completamente la vejiga y necesite ayuda de un catéter para hacerlo. Algunas personas experimentan una combinación de estos síntomas.
Hay muchas causas posibles de retención urinaria. La causa más común en hombres es una hiperplasia de la glándula prostática. A veces, la retención urinaria puede estar causada por daños en los nervios y músculos que controlan la función urinaria. Procesos inflamatorios, infecciosos, obstructivos (cálculos, tumores), transtornos neurológicos y algunos fármacos (anticolinérgicos) también pueden causar retención urinaria.
Los síntomas de retención urinaria pueden ser leves o más graves, e incluyen:
Aunque una displasia de próstata es el riesgo más común de la retención urinaria en hombres, hay muchos otros factores de riesgo, como la lesión nerviosa en el embarazo y el parto o las cirugías pélvicas.
Los procesos inflamatorios (cistitis, vulvovaginitis) y ciertos fármacos pueden suponer un riesgo para padecer retención urinaria.
Hable con el médico de sus síntomas y de cómo pueden afectar a su vida cotidiana. El médico hará un diagnóstico individualizado basado en sus síntomas.
La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.