La neuromodulación de raíces sacras puede mejorar su calidad de vida de forma significativa reduciendo los síntomas de su disfunción pélvica.
Tras la cirugía para implantar el neuromodulador, puede experimentar algunas molestias. Sin embargo, pronto reanudará sus actividades cotidianas. Es importante seguir atento a lo que ocurre con el estimulador y los síntomas y permanecer en contacto con su médico si surgen dudas.
Tras la cirugía, breve y mínimamente invasiva, recibirá un programador del paciente y una tarjeta de identificación. Aunque normalmente no usará el programador del paciente, si lo necesitase, éste le permitirá ajustar el nivel de la estimulación y activar o desactivar el neuroestimulador.
El médico implantará el neuromodulador donde resulte más cómodo. Normalmente no se nota a través de la ropa. Dependiendo de su complexión, el neuromodulador puede notarse como una pequeña protuberancia bajo la piel.
Las personas con neuromodulación de raíces sacras han experimentado una mejora importante de la calidad de vida. El neuromodulador se ha diseñado para ayudarle a reducir o eliminar sus síntomas.
Consulte al médico si tiene cualquier duda sobre los viajes con el dispositivo. El neuromodulador puede activar el detector de metales de los aeropuertos o los detectores antirrobo de las tiendas. Recibirá una tarjeta de identificación que puede presentar al personal de seguridad para demostrar que tiene un neuromodulador implantado.
En general, el neuromodulador no limitará ninguna de sus actividades. No obstante, debe hablar con su médico antes de realizar actividades físicamente exigentes, como levantar grades pesos o practicar ejercicio intenso, sobre todo en el período inmediatamente posterior a la cirugía.
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