¿Qué son la angioplastia con balón y la implantación de un stent?

Los stents se han utilizado para tratar la enfermedad coronaria durante más de una década. Actualmente, la implantación de un stent para mantener una arteria coronaria abierta y mantener el flujo sanguíneo después de una angioplastia es una práctica muy común.

La implantación de un stent es un procedimiento mínimamente invasivo en el que se utilizan un stent y un balón de forma conjunta para comprimir la placa contra la pared arterial a fin de ampliar la abertura del vaso y establecer la circulación sanguínea, tratando así la enfermedad coronaria.

Un stent coronario es un tubo pequeño de malla metálica extensible fabricado en acero inoxidable o aleación de cobalto. Los stents pueden ayudar a reducir un bloqueo recurrente o un estrechamiento después de un procedimiento de angioplastia. Una vez implantado el stent, se mantendrá en la arteria de forma permanente.

Implantación del stent

Como en cualquier procedimiento de angioplastia, el stent se monta sobre un pequeño balón que se expande dentro de la arteria coronaria para comprimir la placa contra la pared del vaso y restaurar el flujo sanguíneo. Una vez que la placa está comprimida contra la pared arterial, el stent se expande totalmente en la posición correspondiente y actúa como un "armazón" en miniatura para la arteria. A continuación, el balón se desinfla y se extrae, y el stent se mantiene de forma permanente en la arteria coronaria del paciente para ayudar a mantener abierto el vaso sanguíneo. Para algunos pacientes puede ser necesario colocar más de un stent en la arteria coronaria, dependiendo de la longitud de la lesión.

Los procedimientos de implantación de stents pueden suponer una ventaja con respecto a la angioplastia con balón, porque los stents proporcionan un apoyo estructural permanente que ayuda a prevenir que la arteria coronaria vuelva a estrecharse (también conocido como reestenosis), a pesar de lo cual la reestenosis puede producirse.

Stents recubiertos de fármaco

Además de proporcionar un apoyo estructural a la arteria coronaria, algunos stents estan recubiertos de un fármaco para reducir el riesgo de un nuevo estrechamiento de la arteria.

Tanto los stents convencionales (sin recubrimiento de fármaco) como los stents recubiertos de fármaco pueden volver a dilatar las arterias coronarias eficazmente.

En ocasiones raras, el uso de stents puede provocar lo que se conoce como trombosis del stent. La trombosis del stent es un coágulo de sangre que aparece tras la implantación del stent. En un porcentaje pequeño de pacientes con stents, las células sanguíneas pueden volverse pegajosas y aglomerarse para formar una pequeña masa o coágulo. Cuando se forma un coágulo de sangre, éste puede bloquear el flujo libre de la sangre a través de la arteria y provocar un ataque cardíaco o incluso la muerte. La trombosis del stent puede ocurrir en pacientes con stents tanto convencionales (sin recubrimiento de fármaco) como recubiertos de fármaco.

Lo mejor que puede hacer es seguir la recomendación de su cardiólogo de tomar la medicación anticoagulante, también conocida como doble tratamiento antiplaquetario (aspirina con clopidogrel o ticlopidina). Es muy importante no dejar de tomar esta medicación hasta que el cardiólogo se lo indique.

La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.

Última actualización: 22 09 2010

Section Navigation

Additional information

Contacto

Medtronic Ibérica, S.A.
Medtronic
C/María de Portugal, 11 28050 Madrid
España
work Tel +34 91 625 04 00
work Fax +34 91 650 74 10
España