El dolor crónico es una afección sorprendentemente común en España. En 2007, alrededor de 3 millones de españoles experimentaron dolor crónico.1 Afortunadamente, también hay muchos tratamientos disponibles. El primer tratamiento de elección suele ser la farmacoterapia. Otras opciones incluyen fisioterapia o terapia psicológica, cirugía, bloqueos nerviosos o dispositivos médicos como neuroestimuladores y bombas de infusión.
Hable con su médico acerca del tratamiento adecuado para su dolor crónico de espalda y piernas. No todos los tratamientos pueden aplicarse a su tipo de dolor.
Los tratamientos incluyen:
Los médicos a menudo prueban primero la medicación (farmacoterapia). Dado que cada persona responde de forma diferente a la medicación, su médico puede probar distintas dosis y fármacos. Las medicaciones van desde analgésicos sin receta, como aspirina, acetaminofenol y esteroides antiinflamatorios, hasta medicamentos para el dolor más fuertes.
La fisioterapia intenta reconstituir o reacondicionar los músculos para permitirle moverse con normalidad y con menos dolor. Su médico puede recomendar fisioterapia pasiva, como masaje y aplicación de calor/frío, o tratamientos activos, como el ejercicio.
El dolor crónico puede provocar estrés, lo que le afecta a usted, a sus relaciones y a su cuerpo. Los psicólogos están disponibles para trabajar con usted en técnicas de relajación y habilidades de automonitorización y gestión del dolor.
Su médico puede realizar pruebas, como RM o tomografía, para buscar la causa de su dolor. Si la prueba revela un problema que puede ser corregido mediante cirugía, su médico puede recomendar este tratamiento.
Los bloqueos nerviosos terapéuticos son anestésicos locales y/o inyecciones de esteroides administrados en el origen del dolor. Los bloqueos nerviosos normalmente proporcionan un alivio del dolor temporal. Si su dolor no se alivia después de varias inyecciones, su médico puede considerar otros tratamientos.
Los dispositivos médicos, como neuroestimuladores o bombas de infusión (sistemas de administración de medicación intratecal), son dispositivos de implantación quirúrgica que modulan las señales del dolor antes de alcanzar el cerebro:
Estos dispositivos son totalmente reversibles, su médico puede desactivarlos o extraerlos completamente. Además, antes de ser implantado con un dispositivo definitivo, estas terapias se pueden probar temporalmente durante una denominada fase de prueba.
Con la neuroablación, los médicos destruyen (normalmente con calor) los nervios que sirven como vías al cerebro. La neuroablación es una técnica irreversible utilizada a menudo como el último recurso cuando otros tratamientos han fallado.
La información contenida en este sitio web no constituye consejo médico. Trate con su médico la información de diagnóstico y de tratamiento.